Y nos volvimos a ver, esta vez con más tiempo, con menos ansiedad, con más ganas.
Y me gustaría explicar tantas cosas, pero no se como hacerlo sin caer en descripciones trilladas, en lugares comunes. Con Juan tenemos una conexión sexual increíble, una sincronización perfecta, él es dueño de una amplia imaginación a la que yo obedezco deseosa de placer. Nuestros encuentros son tan activos, tan intensos. Adoro el modo en que me habla cuando estamos en la cama, siempre expresando lo que yo quiero escuchar y de la manera en que más me gusta oírlo, entre suspiros, extenuado.
Si pudiera repetir cada una de sus frases.
Permanentemente intento memorizar nuestras conversaciones cibernéticas, que prolijamente son borradas por temor a ser descubiertos. Ellas son mi alimento diario, mis ganas de levantarme temprano, la falta de sueño por las noches...
...Paula, Antes pensaba tomo el tiempo en cómo sería tenerte, y ahora te deseo constantemente, no puedo parar.
A ver Juan, por que sos merecedor de que yo... Porque soy tu amante. Sos mi amante? nunca lo ví asi. Si, lo soy.
Nunca, nunca, dejes de ser asi conmigo, Pau.
Sos una mujer tan hermosa, tan delicada, tan dulce y a la vez, tan putita en la cama. Me volvés loco Pau.
Las veces que nos vimos me quedé con la sensación de haber sido egoísta, de haber disfrutado sólo yo al máximo.
Que bueno que me decís eso Juan, yo pensé lo mismo, que tal vez vos no la habías pasado tan bien como yo.
No Pau, para mi escucharte, verte, sentirte, me transporta, me llena de placer.
Lo que debe ser pasar todo un fin de semana con vos, si con unas horas que estamos juntos quedo extasiado.
Quiero verte, necesito verte, por favor, encendé la cámara Paula. Cómo me calentás pendeja, por dios, cómo sabés hacerlo.
Me gusta tanto jugar asi con vos, Juan.
Me encantás Pau. Vos me volvés loca, Juan.
Sabés Juan que ayer pasé por... (nuestro punto de encuentro) y no pude evitar pensar. Ya sé, a mi me pasa lo mismo, cada vez que paso por (la zona de hoteles a donde vamos)
Estoy listo para entrar en este momento.
Ay! no sabés como lo necesito.
Me siento un adolescente, lo tengo hinchado, duro.
Imaginame ahi, sentí cómo lo tengo en mis manos, y me lo llevo a la boca.
Basta, por favor, me estás matando. Me encanta mirarte cuando me la chupás, ver una mujer tan hermosa, teniendome todo en su boca.
Me fascina chupártela.
Me voy hermosa, es tardísimo, nos vemos a la vuelta?
Si. Nos vemos, por última vez.
No digas eso, sabés que no es así. La última vez siempre va a ser la próxima, y no va a llegar nunca.
Y nos desconectamos, y por quince días no nos vamos a ver ni hablar, por que se va a casar, por iglesia, por civil ya lo hizo un mes antes. Y porque además de darle un marco legal a su pareja, ya tiene un hijo, y su mujer está embarazada.
Y por mi parte yo tengo una hija hermosa y además, me toca festejar mi aniversario de casada, que será en unos días. Y si bien mi matrimonio no es lo que esperaba, Mario me ama y yo lo estoy traicionando, y no entiendo cómo es que no me siento para nada culpable.
Por dios, que hijos de puta somos, mierdas de personas, cagándonos en aquellos que nos aman. En que monstruo me convertí?
Yo sé que estoy haciendo las cosas muy mal, y que todo puede terminar peor. Yo sé que el "mientras no le haga mal a nadie" en este caso no se aplica, porque soy consciente de que puedo lastimar, y mucho. Pero cómo hacer para concluir algo que me hace tan bien. A mi vida volvió la risa, la carcajada, salí de la monotonía en la que estuve sumergida durante todo el año. En mi espejo se volvió a reflejar una Paula más linda, más flaca, más sexy. En definitiva, más feliz.
Cómo se termina todo esto? Quién de los dos le pondrá un punto final?
Esto no debe pasar al próximo año, debe ser una consecuencia de lo patético que fue este 2011 en mi vida.
Lo terminará él? Cuando nazca su próximo hijo? Cuándo llegue el invierno? Cuándo se canse de mi?
Debería preservarme y ser yo quién finalice esta historia. Aún sabiendo que me volveré una pobre infeliz.
Nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma.
lunes, 28 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Siempre un poco más
Y llegó el día que el MSN no fue suficiente y encendimos las cámaras. Y cómo todo lo que hacemos, esto también estuvo espectacular. Y si su día laboral termina a las 6 de la tarde, este terminó a las 8 de la noche porque tuvo que esperar a que yo atienda a mi último cliente.
- Estas Juan?
- Te dije que te iba a esperar y aca estoy.
Empezamos? Entonces una vez más, dimos rienda suelta a todos los ratones que nos merodean desde hace años. Y nos reímos tanto, nos deseamos tanto. Su cara se iba transformando lentamente, lo estaba volviendo loco, podía darme cuenta. Es que sus gestos me resultan fascinantes, por momentos es como un nene que está mirando por primera vez una revista erótica, como si estuviese curioseando, explorando. Hasta cuando tiene un orgasmo, es diferente a los demás, y no quiero decir con esto que sea especial, simplemente distinto. Es como que siento en él la fascinación por tenerme despúes de esperar tanto tiempo. Si, es eso, aunque él me lo haya dicho muchas veces y yo pensé que exageraba, recién ahora me doy cuenta que hay en él algo que va más alla del placer del momento, tal vez la sensación de tener aquello que llegó a creer imposible. Y esto es bueno, y no tanto, porque volviendo a la comparación del nene, es probable que en cualquier momento se canse de su juguete nuevo, y vaya en busca de otro. Y entonces, donde quedaré yo?
..........................................................................................................................
Fragmentos de las charlas nuestras de cada día:
- Siempre estuviste tan seguro de que tarde o temprano íbamos a estar juntos?
- No, pero de lo que siempre estuve seguro es de que te iba a insistir toda la vida, hasta el día que me muera.
- Me siento tan puta cuando estoy con vos.
- Eso me vuelve loco... que seas asi de putita sólo para mi. (De donde dedujo que lo soy sólo para él no lo sé, pero si lo hace feliz, vamos a dejar que lo crea, después de todo el "sólo para mi" lo hace sentir dueño de una parte mía, y la idea no me disgusta para nada).
- Y Pau, cómo te sentiste anoche, después de que apagamos las cámaras?
- Pensé en que es una pena que aún no se haya inventado la teletransportación, quería que estés conmigo en ese momento.
- Yo estaba loco, quería meterme adentro del monitor, me moría por estar ahí.
- Quería verte Juan, pero más quería sentirte.
- Es tremendo cómo me calentás Paula. Y cómo sabés hacerlo.
- Es tremendo lo que hago cuándo estoy con vos, Juan.
..........................................................................................
Y asi llegamos al viernes, desesperados por tenernos nuevamente, esperando que llegue la próxima semana para volver a encontrarnos, para olvidarnos de todo por unas horas y seguir jugando a este juego, tan lindo, tan peligroso, tan prohibido.
- Estas Juan?
- Te dije que te iba a esperar y aca estoy.
Empezamos? Entonces una vez más, dimos rienda suelta a todos los ratones que nos merodean desde hace años. Y nos reímos tanto, nos deseamos tanto. Su cara se iba transformando lentamente, lo estaba volviendo loco, podía darme cuenta. Es que sus gestos me resultan fascinantes, por momentos es como un nene que está mirando por primera vez una revista erótica, como si estuviese curioseando, explorando. Hasta cuando tiene un orgasmo, es diferente a los demás, y no quiero decir con esto que sea especial, simplemente distinto. Es como que siento en él la fascinación por tenerme despúes de esperar tanto tiempo. Si, es eso, aunque él me lo haya dicho muchas veces y yo pensé que exageraba, recién ahora me doy cuenta que hay en él algo que va más alla del placer del momento, tal vez la sensación de tener aquello que llegó a creer imposible. Y esto es bueno, y no tanto, porque volviendo a la comparación del nene, es probable que en cualquier momento se canse de su juguete nuevo, y vaya en busca de otro. Y entonces, donde quedaré yo?
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Fragmentos de las charlas nuestras de cada día:
- Siempre estuviste tan seguro de que tarde o temprano íbamos a estar juntos?
- No, pero de lo que siempre estuve seguro es de que te iba a insistir toda la vida, hasta el día que me muera.
- Me siento tan puta cuando estoy con vos.
- Eso me vuelve loco... que seas asi de putita sólo para mi. (De donde dedujo que lo soy sólo para él no lo sé, pero si lo hace feliz, vamos a dejar que lo crea, después de todo el "sólo para mi" lo hace sentir dueño de una parte mía, y la idea no me disgusta para nada).
- Y Pau, cómo te sentiste anoche, después de que apagamos las cámaras?
- Pensé en que es una pena que aún no se haya inventado la teletransportación, quería que estés conmigo en ese momento.
- Yo estaba loco, quería meterme adentro del monitor, me moría por estar ahí.
- Quería verte Juan, pero más quería sentirte.
- Es tremendo cómo me calentás Paula. Y cómo sabés hacerlo.
- Es tremendo lo que hago cuándo estoy con vos, Juan.
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Y asi llegamos al viernes, desesperados por tenernos nuevamente, esperando que llegue la próxima semana para volver a encontrarnos, para olvidarnos de todo por unas horas y seguir jugando a este juego, tan lindo, tan peligroso, tan prohibido.
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