NO EXISTEN LAS MUJERES INFIELES .... existen hombres encargados de desenamorarlas, de olvidar las cosas básicas, los detalles y los momentos eternos, de olvidar el sabor de un beso, la adrenalina del sexo improvisado, de no desear lo que otros desean en secreto.
Existen mujeres cansadas de sentirse ignoradas, incogibles, indeseadas. Existen mujeres que nunca dejarán de sorprenderse del camino peligroso y reprochable que empezaron a transitar y a pesar de todo, siguen eligiendo, simplemente para volver a sentirse eso, MUJERES!!
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Ya no queda nada de este 2011, año complicado en mi vida. Sin dudas un antes y un después. Pero no hay arrepentimientos ni reproches de mi parte. Las cosas como son. Si lo termino feliz? Si, seguramente menos orgullosa de mí que otros años, pero feliz, y sintiéndome bella como hacia mucho que no me sentía.
A qué apuesto este nuevo año? a la vida, como es, con todos sus matices, con todas sus imperfecciones, pero también con todas sus bendiciones. Y apuesto al amor, como siempre, una vez más, al incondicional y desmedido que tengo por mi pequeña hija, y al que siento por Mario, a quién espero, nunca tenga la necesidad de explicarle que siempre se mantuvo intacto, y nunca estuvo en peligro, sólo que esta vez también elegí amarme a mi misma y busqué en otros brazos, en otra cama, lo que él por algún motivo, dejó de darme.
Y apuesto por él, por Juan, mi amante furtivo, por esas horas juntos, por nuestras charlas calientes y por las otras, por el espectacular sexo que estamos teniendo, por lo bien que me hace sentir.
Un deseo? que el 2012 transcurra apaciblemente, con mi hija creciendo feliz, y con Mario y Juan a mi lado, que no me falte ninguno de los dos, ambos me complementan, y uno no existe sin el otro, Mario me ama, pero Juan me coge. Y si hay algo de lo que estoy segura, es que en esta vida sin amor y sin coger no se llega a ningún lado.
Nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
Catarsis
Una vez más, uso este espacio para mi catarsis semanal...
A que se redujo mi vida? que deseos voy a pedir para este año que en breve comienza? Enamorarme perdidamente de mi marido una vez más o que todo se vaya al demonio? O que todo siga asi, como hasta ahora, viviendo en la mentira.
Tengo miedo, mucho miedo, de volverme loca, de convertirme en una pobre infeliz, de quedarme sola, de ser una mala madre, de no estar para mi hija como ella me necesita.
Por que no puedo relajarme y vivir todo esto como lo que es, una aventura. Moriría por saber que siente Juan, cómo son sus días sin mi, si me exttraña, si me piensa, si me necesita, tanto como yo a él.
No puedo vivir el presente, mi cabeza está a mil pensando en un futuro incierto, un futuro que, pase lo que pase, se avecina triste y sombrío. Estoy haciendo todo mal, ya ni siquiera es mi matrimonio lo que no funciona, de a poco todo mi ser se acerca al fracaso.
- Sos un papá excelente Mario, el mejor que pude haber elegido para nuestra hija, y te quiero con toda mi alma, pero no quiero vivir toda mi vida asi, un matrimonio debe ser algo más que esto que nos rodea... - por momentos la honestidad más bruta me brota por los poros, y se la escupo en la cara, esperando una respuesta, un cachetazo, un abrazo, algo que me haga sentir viva a su lado, pero nada, Mario se pone mal, y empieza a hablar de la facilidad que tengo para arruinar momentos.
Yo no me imagino mi vida sin Mario, hace muchos años que estamos juntos, es un hijo más para mis padres, un hermano más, un amigo más en mi grupo de amigos, y principalmente es el padre de mi hija, en fin, es mi marido, el que yo elegí para toda la vida, "hasta que la muerte los separe" dijo el cura, pero y si no es asi? si no es la muerte sino la vida la que nos lleva por caminos distintos? aún sabiendo que siempre vamos a estar ligados por este hermoso ser que trajimos al mundo...
Mis días, mis noches, mis pensamientos, mis acciones, todo lo que hago y dejo de hacer está exclusivamente consagrado a Juan, aunque él no lo sepa, aunque él no me lo pida ni lo necesite. Y me siento tan estúpida. Que me está pasando? siento que le falto a mi hija, por que no puedo pasar todos mis días pensando en ella, consagrada a ella solamente? Es tanto el vacio que tengo?
Quiero terminar con Juan, pero no puedo, lo necesito, necesito saber que él está, siempre ahi, con ganas de cogerme, tendría que ver que pasa si le empiezo a exigir vernos más seguido, una vez por semana, siempre que nos vemos es porque él me lo pide, y la verdad es que yo elijo el día que me queda cómodo y él se adapta, pero que pasaría si empiezo a demandar más encuentros?
Se viene un encuentro más, en pocos días, será el cuarto, pero yo ya estoy pensando en el quinto, y estoy pensando cómo vamos a hacer cuándo nazca su segundo hijo, y que va a pasar durante el próximo año, y no paro un segundo, y entre tantos pensamientos aparece la imagen de mi marido reclamándome otro hijo, y la verdad es que yo no tengo ganas, no quiero pasar por un embarazo en este momento, justo ahora que estoy en la etapa más egoísta de mi vida, justo ahora que a la indiferencia sexual que siempre mantuvo Mario se le suma también la mia. Y entonces siento que no puedo más, y me quiero largar a llorar, fuerte, agarrada a mi hijita, y pedirle perdón por ser tan hija de puta, por la posibilidad de destruir su hogar feliz, de marcarle su infancia para siempre, y justo ahi, en ese instante, se abre una ventana del MSN y es Juan, que me habla, me llama, me quiere ver, me empieza a contar cuánto piensa en mí y todo lo que me haría, y yo me desarmo, me excito, mi respiración se hace cada vez más fuerte, mi pulso se acelera y todo vuelve a empezar, una vez más, quién sabe hasta cuándo,
A que se redujo mi vida? que deseos voy a pedir para este año que en breve comienza? Enamorarme perdidamente de mi marido una vez más o que todo se vaya al demonio? O que todo siga asi, como hasta ahora, viviendo en la mentira.
Tengo miedo, mucho miedo, de volverme loca, de convertirme en una pobre infeliz, de quedarme sola, de ser una mala madre, de no estar para mi hija como ella me necesita.
Por que no puedo relajarme y vivir todo esto como lo que es, una aventura. Moriría por saber que siente Juan, cómo son sus días sin mi, si me exttraña, si me piensa, si me necesita, tanto como yo a él.
No puedo vivir el presente, mi cabeza está a mil pensando en un futuro incierto, un futuro que, pase lo que pase, se avecina triste y sombrío. Estoy haciendo todo mal, ya ni siquiera es mi matrimonio lo que no funciona, de a poco todo mi ser se acerca al fracaso.
- Sos un papá excelente Mario, el mejor que pude haber elegido para nuestra hija, y te quiero con toda mi alma, pero no quiero vivir toda mi vida asi, un matrimonio debe ser algo más que esto que nos rodea... - por momentos la honestidad más bruta me brota por los poros, y se la escupo en la cara, esperando una respuesta, un cachetazo, un abrazo, algo que me haga sentir viva a su lado, pero nada, Mario se pone mal, y empieza a hablar de la facilidad que tengo para arruinar momentos.
Yo no me imagino mi vida sin Mario, hace muchos años que estamos juntos, es un hijo más para mis padres, un hermano más, un amigo más en mi grupo de amigos, y principalmente es el padre de mi hija, en fin, es mi marido, el que yo elegí para toda la vida, "hasta que la muerte los separe" dijo el cura, pero y si no es asi? si no es la muerte sino la vida la que nos lleva por caminos distintos? aún sabiendo que siempre vamos a estar ligados por este hermoso ser que trajimos al mundo...
Mis días, mis noches, mis pensamientos, mis acciones, todo lo que hago y dejo de hacer está exclusivamente consagrado a Juan, aunque él no lo sepa, aunque él no me lo pida ni lo necesite. Y me siento tan estúpida. Que me está pasando? siento que le falto a mi hija, por que no puedo pasar todos mis días pensando en ella, consagrada a ella solamente? Es tanto el vacio que tengo?
Quiero terminar con Juan, pero no puedo, lo necesito, necesito saber que él está, siempre ahi, con ganas de cogerme, tendría que ver que pasa si le empiezo a exigir vernos más seguido, una vez por semana, siempre que nos vemos es porque él me lo pide, y la verdad es que yo elijo el día que me queda cómodo y él se adapta, pero que pasaría si empiezo a demandar más encuentros?
Se viene un encuentro más, en pocos días, será el cuarto, pero yo ya estoy pensando en el quinto, y estoy pensando cómo vamos a hacer cuándo nazca su segundo hijo, y que va a pasar durante el próximo año, y no paro un segundo, y entre tantos pensamientos aparece la imagen de mi marido reclamándome otro hijo, y la verdad es que yo no tengo ganas, no quiero pasar por un embarazo en este momento, justo ahora que estoy en la etapa más egoísta de mi vida, justo ahora que a la indiferencia sexual que siempre mantuvo Mario se le suma también la mia. Y entonces siento que no puedo más, y me quiero largar a llorar, fuerte, agarrada a mi hijita, y pedirle perdón por ser tan hija de puta, por la posibilidad de destruir su hogar feliz, de marcarle su infancia para siempre, y justo ahi, en ese instante, se abre una ventana del MSN y es Juan, que me habla, me llama, me quiere ver, me empieza a contar cuánto piensa en mí y todo lo que me haría, y yo me desarmo, me excito, mi respiración se hace cada vez más fuerte, mi pulso se acelera y todo vuelve a empezar, una vez más, quién sabe hasta cuándo,
domingo, 4 de diciembre de 2011
Yo, la peor de todas...
No voy a enarbolar la bandera de la infidelidad. A pesar de mi presente infiel, considero que es maravilloso aquél que puede encontrar en su pareja a la persona perfecta para disfrutar en la cama y en la vida. Yo sigo creyendo en el "hasta que la muerte nos separe" y en mi imaginario colectivo aún subsiste la idea de que matrimonio y pasión son dos palabras complementarias y para nada excluyentes. El hecho de que mi lecho conyugal esté más frio que el de un esquimal no significa que en todos los matrimonios con menos de diez aniversarios en su haber se refleje la misma situación. Soy conciente de ello. Sin embargo ésta es mi realidad actual, y simplemente opté por dejar de quejarme de ella, y vivirla lo mejor que pueda. Tengo un AMANTE, así es. Soy la peor esposa del mundo, religiosa, moral y éticamente cuestionable. No tengo ni idea hasta cuándo se prolongará esta historia, ni cómo acabará. Pero tampoco quiero saberlo. Algún día deberé rendirle cuentas a la vida, y ahi le explicaré que nunca quise lastimar a nadie, que no se trató de involucrarme afectivamente con otro hombre, sino de buscar en mi interior aquello que estaba necesitando para ser feliz, y en un acto sumamente egoísta, lo tomé, sin ningún reparo y tal vez, sin medir las consecuencias. Mientras tanto, VIVO, ya no como Dios manda, sino como mi cuerpo y en especial mi mente, lo necesita.
De casualidad (aunque no creo en las casualidades) y mientras buscaba la definicion de la palabra "amante" a raíz de una charla que mantuvimos con Juan, encontré este texto, y me gustó, me reconfortó de alguna manera...
De casualidad (aunque no creo en las casualidades) y mientras buscaba la definicion de la palabra "amante" a raíz de una charla que mantuvimos con Juan, encontré este texto, y me gustó, me reconfortó de alguna manera...
“Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron.
Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los mas diversos dolores.
Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada mas que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnostico seguro: "Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno.
Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE!
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.
Están las que piensan: ¡Como es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.
A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:
Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja.
En fin, es ese "alguien" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar.
Y que es durar? - Durar es tener miedo a vivir.
Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.
Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista ... de la vida.
Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.
Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...
La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:
"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".
Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los mas diversos dolores.
Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada mas que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnostico seguro: "Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno.
Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE!
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.
Están las que piensan: ¡Como es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.
A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:
Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja.
En fin, es ese "alguien" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar.
Y que es durar? - Durar es tener miedo a vivir.
Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.
Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista ... de la vida.
Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.
Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...
La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:
"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".
J Bucay
lunes, 28 de noviembre de 2011
Lo que pasó en el 2011, queda en el 2011?
Y nos volvimos a ver, esta vez con más tiempo, con menos ansiedad, con más ganas.
Y me gustaría explicar tantas cosas, pero no se como hacerlo sin caer en descripciones trilladas, en lugares comunes. Con Juan tenemos una conexión sexual increíble, una sincronización perfecta, él es dueño de una amplia imaginación a la que yo obedezco deseosa de placer. Nuestros encuentros son tan activos, tan intensos. Adoro el modo en que me habla cuando estamos en la cama, siempre expresando lo que yo quiero escuchar y de la manera en que más me gusta oírlo, entre suspiros, extenuado.
Si pudiera repetir cada una de sus frases.
Permanentemente intento memorizar nuestras conversaciones cibernéticas, que prolijamente son borradas por temor a ser descubiertos. Ellas son mi alimento diario, mis ganas de levantarme temprano, la falta de sueño por las noches...
...Paula, Antes pensaba tomo el tiempo en cómo sería tenerte, y ahora te deseo constantemente, no puedo parar.
A ver Juan, por que sos merecedor de que yo... Porque soy tu amante. Sos mi amante? nunca lo ví asi. Si, lo soy.
Nunca, nunca, dejes de ser asi conmigo, Pau.
Sos una mujer tan hermosa, tan delicada, tan dulce y a la vez, tan putita en la cama. Me volvés loco Pau.
Las veces que nos vimos me quedé con la sensación de haber sido egoísta, de haber disfrutado sólo yo al máximo.
Que bueno que me decís eso Juan, yo pensé lo mismo, que tal vez vos no la habías pasado tan bien como yo.
No Pau, para mi escucharte, verte, sentirte, me transporta, me llena de placer.
Lo que debe ser pasar todo un fin de semana con vos, si con unas horas que estamos juntos quedo extasiado.
Quiero verte, necesito verte, por favor, encendé la cámara Paula. Cómo me calentás pendeja, por dios, cómo sabés hacerlo.
Me gusta tanto jugar asi con vos, Juan.
Me encantás Pau. Vos me volvés loca, Juan.
Sabés Juan que ayer pasé por... (nuestro punto de encuentro) y no pude evitar pensar. Ya sé, a mi me pasa lo mismo, cada vez que paso por (la zona de hoteles a donde vamos)
Estoy listo para entrar en este momento.
Ay! no sabés como lo necesito.
Me siento un adolescente, lo tengo hinchado, duro.
Imaginame ahi, sentí cómo lo tengo en mis manos, y me lo llevo a la boca.
Basta, por favor, me estás matando. Me encanta mirarte cuando me la chupás, ver una mujer tan hermosa, teniendome todo en su boca.
Me fascina chupártela.
Me voy hermosa, es tardísimo, nos vemos a la vuelta?
Si. Nos vemos, por última vez.
No digas eso, sabés que no es así. La última vez siempre va a ser la próxima, y no va a llegar nunca.
Y nos desconectamos, y por quince días no nos vamos a ver ni hablar, por que se va a casar, por iglesia, por civil ya lo hizo un mes antes. Y porque además de darle un marco legal a su pareja, ya tiene un hijo, y su mujer está embarazada.
Y por mi parte yo tengo una hija hermosa y además, me toca festejar mi aniversario de casada, que será en unos días. Y si bien mi matrimonio no es lo que esperaba, Mario me ama y yo lo estoy traicionando, y no entiendo cómo es que no me siento para nada culpable.
Por dios, que hijos de puta somos, mierdas de personas, cagándonos en aquellos que nos aman. En que monstruo me convertí?
Yo sé que estoy haciendo las cosas muy mal, y que todo puede terminar peor. Yo sé que el "mientras no le haga mal a nadie" en este caso no se aplica, porque soy consciente de que puedo lastimar, y mucho. Pero cómo hacer para concluir algo que me hace tan bien. A mi vida volvió la risa, la carcajada, salí de la monotonía en la que estuve sumergida durante todo el año. En mi espejo se volvió a reflejar una Paula más linda, más flaca, más sexy. En definitiva, más feliz.
Cómo se termina todo esto? Quién de los dos le pondrá un punto final?
Esto no debe pasar al próximo año, debe ser una consecuencia de lo patético que fue este 2011 en mi vida.
Lo terminará él? Cuando nazca su próximo hijo? Cuándo llegue el invierno? Cuándo se canse de mi?
Debería preservarme y ser yo quién finalice esta historia. Aún sabiendo que me volveré una pobre infeliz.
Y me gustaría explicar tantas cosas, pero no se como hacerlo sin caer en descripciones trilladas, en lugares comunes. Con Juan tenemos una conexión sexual increíble, una sincronización perfecta, él es dueño de una amplia imaginación a la que yo obedezco deseosa de placer. Nuestros encuentros son tan activos, tan intensos. Adoro el modo en que me habla cuando estamos en la cama, siempre expresando lo que yo quiero escuchar y de la manera en que más me gusta oírlo, entre suspiros, extenuado.
Si pudiera repetir cada una de sus frases.
Permanentemente intento memorizar nuestras conversaciones cibernéticas, que prolijamente son borradas por temor a ser descubiertos. Ellas son mi alimento diario, mis ganas de levantarme temprano, la falta de sueño por las noches...
...Paula, Antes pensaba tomo el tiempo en cómo sería tenerte, y ahora te deseo constantemente, no puedo parar.
A ver Juan, por que sos merecedor de que yo... Porque soy tu amante. Sos mi amante? nunca lo ví asi. Si, lo soy.
Nunca, nunca, dejes de ser asi conmigo, Pau.
Sos una mujer tan hermosa, tan delicada, tan dulce y a la vez, tan putita en la cama. Me volvés loco Pau.
Las veces que nos vimos me quedé con la sensación de haber sido egoísta, de haber disfrutado sólo yo al máximo.
Que bueno que me decís eso Juan, yo pensé lo mismo, que tal vez vos no la habías pasado tan bien como yo.
No Pau, para mi escucharte, verte, sentirte, me transporta, me llena de placer.
Lo que debe ser pasar todo un fin de semana con vos, si con unas horas que estamos juntos quedo extasiado.
Quiero verte, necesito verte, por favor, encendé la cámara Paula. Cómo me calentás pendeja, por dios, cómo sabés hacerlo.
Me gusta tanto jugar asi con vos, Juan.
Me encantás Pau. Vos me volvés loca, Juan.
Sabés Juan que ayer pasé por... (nuestro punto de encuentro) y no pude evitar pensar. Ya sé, a mi me pasa lo mismo, cada vez que paso por (la zona de hoteles a donde vamos)
Estoy listo para entrar en este momento.
Ay! no sabés como lo necesito.
Me siento un adolescente, lo tengo hinchado, duro.
Imaginame ahi, sentí cómo lo tengo en mis manos, y me lo llevo a la boca.
Basta, por favor, me estás matando. Me encanta mirarte cuando me la chupás, ver una mujer tan hermosa, teniendome todo en su boca.
Me fascina chupártela.
Me voy hermosa, es tardísimo, nos vemos a la vuelta?
Si. Nos vemos, por última vez.
No digas eso, sabés que no es así. La última vez siempre va a ser la próxima, y no va a llegar nunca.
Y nos desconectamos, y por quince días no nos vamos a ver ni hablar, por que se va a casar, por iglesia, por civil ya lo hizo un mes antes. Y porque además de darle un marco legal a su pareja, ya tiene un hijo, y su mujer está embarazada.
Y por mi parte yo tengo una hija hermosa y además, me toca festejar mi aniversario de casada, que será en unos días. Y si bien mi matrimonio no es lo que esperaba, Mario me ama y yo lo estoy traicionando, y no entiendo cómo es que no me siento para nada culpable.
Por dios, que hijos de puta somos, mierdas de personas, cagándonos en aquellos que nos aman. En que monstruo me convertí?
Yo sé que estoy haciendo las cosas muy mal, y que todo puede terminar peor. Yo sé que el "mientras no le haga mal a nadie" en este caso no se aplica, porque soy consciente de que puedo lastimar, y mucho. Pero cómo hacer para concluir algo que me hace tan bien. A mi vida volvió la risa, la carcajada, salí de la monotonía en la que estuve sumergida durante todo el año. En mi espejo se volvió a reflejar una Paula más linda, más flaca, más sexy. En definitiva, más feliz.
Cómo se termina todo esto? Quién de los dos le pondrá un punto final?
Esto no debe pasar al próximo año, debe ser una consecuencia de lo patético que fue este 2011 en mi vida.
Lo terminará él? Cuando nazca su próximo hijo? Cuándo llegue el invierno? Cuándo se canse de mi?
Debería preservarme y ser yo quién finalice esta historia. Aún sabiendo que me volveré una pobre infeliz.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Siempre un poco más
Y llegó el día que el MSN no fue suficiente y encendimos las cámaras. Y cómo todo lo que hacemos, esto también estuvo espectacular. Y si su día laboral termina a las 6 de la tarde, este terminó a las 8 de la noche porque tuvo que esperar a que yo atienda a mi último cliente.
- Estas Juan?
- Te dije que te iba a esperar y aca estoy.
Empezamos? Entonces una vez más, dimos rienda suelta a todos los ratones que nos merodean desde hace años. Y nos reímos tanto, nos deseamos tanto. Su cara se iba transformando lentamente, lo estaba volviendo loco, podía darme cuenta. Es que sus gestos me resultan fascinantes, por momentos es como un nene que está mirando por primera vez una revista erótica, como si estuviese curioseando, explorando. Hasta cuando tiene un orgasmo, es diferente a los demás, y no quiero decir con esto que sea especial, simplemente distinto. Es como que siento en él la fascinación por tenerme despúes de esperar tanto tiempo. Si, es eso, aunque él me lo haya dicho muchas veces y yo pensé que exageraba, recién ahora me doy cuenta que hay en él algo que va más alla del placer del momento, tal vez la sensación de tener aquello que llegó a creer imposible. Y esto es bueno, y no tanto, porque volviendo a la comparación del nene, es probable que en cualquier momento se canse de su juguete nuevo, y vaya en busca de otro. Y entonces, donde quedaré yo?
..........................................................................................................................
Fragmentos de las charlas nuestras de cada día:
- Siempre estuviste tan seguro de que tarde o temprano íbamos a estar juntos?
- No, pero de lo que siempre estuve seguro es de que te iba a insistir toda la vida, hasta el día que me muera.
- Me siento tan puta cuando estoy con vos.
- Eso me vuelve loco... que seas asi de putita sólo para mi. (De donde dedujo que lo soy sólo para él no lo sé, pero si lo hace feliz, vamos a dejar que lo crea, después de todo el "sólo para mi" lo hace sentir dueño de una parte mía, y la idea no me disgusta para nada).
- Y Pau, cómo te sentiste anoche, después de que apagamos las cámaras?
- Pensé en que es una pena que aún no se haya inventado la teletransportación, quería que estés conmigo en ese momento.
- Yo estaba loco, quería meterme adentro del monitor, me moría por estar ahí.
- Quería verte Juan, pero más quería sentirte.
- Es tremendo cómo me calentás Paula. Y cómo sabés hacerlo.
- Es tremendo lo que hago cuándo estoy con vos, Juan.
..........................................................................................
Y asi llegamos al viernes, desesperados por tenernos nuevamente, esperando que llegue la próxima semana para volver a encontrarnos, para olvidarnos de todo por unas horas y seguir jugando a este juego, tan lindo, tan peligroso, tan prohibido.
- Estas Juan?
- Te dije que te iba a esperar y aca estoy.
Empezamos? Entonces una vez más, dimos rienda suelta a todos los ratones que nos merodean desde hace años. Y nos reímos tanto, nos deseamos tanto. Su cara se iba transformando lentamente, lo estaba volviendo loco, podía darme cuenta. Es que sus gestos me resultan fascinantes, por momentos es como un nene que está mirando por primera vez una revista erótica, como si estuviese curioseando, explorando. Hasta cuando tiene un orgasmo, es diferente a los demás, y no quiero decir con esto que sea especial, simplemente distinto. Es como que siento en él la fascinación por tenerme despúes de esperar tanto tiempo. Si, es eso, aunque él me lo haya dicho muchas veces y yo pensé que exageraba, recién ahora me doy cuenta que hay en él algo que va más alla del placer del momento, tal vez la sensación de tener aquello que llegó a creer imposible. Y esto es bueno, y no tanto, porque volviendo a la comparación del nene, es probable que en cualquier momento se canse de su juguete nuevo, y vaya en busca de otro. Y entonces, donde quedaré yo?
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Fragmentos de las charlas nuestras de cada día:
- Siempre estuviste tan seguro de que tarde o temprano íbamos a estar juntos?
- No, pero de lo que siempre estuve seguro es de que te iba a insistir toda la vida, hasta el día que me muera.
- Me siento tan puta cuando estoy con vos.
- Eso me vuelve loco... que seas asi de putita sólo para mi. (De donde dedujo que lo soy sólo para él no lo sé, pero si lo hace feliz, vamos a dejar que lo crea, después de todo el "sólo para mi" lo hace sentir dueño de una parte mía, y la idea no me disgusta para nada).
- Y Pau, cómo te sentiste anoche, después de que apagamos las cámaras?
- Pensé en que es una pena que aún no se haya inventado la teletransportación, quería que estés conmigo en ese momento.
- Yo estaba loco, quería meterme adentro del monitor, me moría por estar ahí.
- Quería verte Juan, pero más quería sentirte.
- Es tremendo cómo me calentás Paula. Y cómo sabés hacerlo.
- Es tremendo lo que hago cuándo estoy con vos, Juan.
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Y asi llegamos al viernes, desesperados por tenernos nuevamente, esperando que llegue la próxima semana para volver a encontrarnos, para olvidarnos de todo por unas horas y seguir jugando a este juego, tan lindo, tan peligroso, tan prohibido.
domingo, 30 de octubre de 2011
Fascinante
"La adrenalina mientras te esperaba y después cuando nos fuimos, fue tremenda, el miedo a que alguien nos vea, o nos reconozcan... pero sin embargo, cuando estábamos en ese momento, no me importó nada, y pensé: Si!! Que enciendan las cámaras! Que nos vea todo el mundo! Que me importa!! Esperé tanto tiempo... No te voy a negar que cuando salí de mi casa un poco de culpa sentí, pero el deseo de estar con vos era tan grande..."
Así empezó Juan la conversación el día posterior a nuestro encuentro. Seguido por lo maravillosamente bien que la había pasado, y haciendo un recorrido exhaustivo y detallado de todo lo que habíamos hecho, como quién relata a la perfección una película, erótica, en este caso. " Dos cosas quiero decirte que me volvieron loco..." y antes de que las enumere yo ya sabía exactamente qué me iba a decir. Cómo no adivinarlo, si bastaba con haber escuchado su respiración en ese momento para saberlo enloquecido de placer.
Tuvimos que cortar la charla, ambos estábamos trabajando, y las imágenes que emitían nuestras mentes empezaban a exteriorizarse en nuestro cuerpo.
Inmediatamente empezaron a desfilar las frases que esperaba que dijera: me quedé con ganas de más, quiero verte otra vez, hubiese querido que dure una eternidad.
Realmente, no se que va a pasar, cómo vamos a seguir, si habrá un segundo encuentro, un tercero, un cuarto, o si definitivamente fue el primero y único, tal como se lo planteé en alguna oportunidad. Sólo sé que la idea de que haya un hombre esperando ser llamado para venir a cogerme cuando a mi se me ocurra, me resulta sencillamente fascinante.
Así empezó Juan la conversación el día posterior a nuestro encuentro. Seguido por lo maravillosamente bien que la había pasado, y haciendo un recorrido exhaustivo y detallado de todo lo que habíamos hecho, como quién relata a la perfección una película, erótica, en este caso. " Dos cosas quiero decirte que me volvieron loco..." y antes de que las enumere yo ya sabía exactamente qué me iba a decir. Cómo no adivinarlo, si bastaba con haber escuchado su respiración en ese momento para saberlo enloquecido de placer.
Tuvimos que cortar la charla, ambos estábamos trabajando, y las imágenes que emitían nuestras mentes empezaban a exteriorizarse en nuestro cuerpo.
Inmediatamente empezaron a desfilar las frases que esperaba que dijera: me quedé con ganas de más, quiero verte otra vez, hubiese querido que dure una eternidad.
Realmente, no se que va a pasar, cómo vamos a seguir, si habrá un segundo encuentro, un tercero, un cuarto, o si definitivamente fue el primero y único, tal como se lo planteé en alguna oportunidad. Sólo sé que la idea de que haya un hombre esperando ser llamado para venir a cogerme cuando a mi se me ocurra, me resulta sencillamente fascinante.
sábado, 29 de octubre de 2011
Extasiada
Mucha previa, mucho juego de palabras, miradas fijas, manos por doquier, mucha lengua, muchos besos, incontables, interminables, impúdicos, lascivos, espectaculares. Gemidos, la respiración entrecortada, los suspiros del final. Así fue nuestro encuentro, tan esperado, tan prohibido.
Deseaba tanto dejarme llevar, no ser yo la que toma la iniciativa. Nos entendimos tan bien, que por momentos llegué a pensar que, tal como en la película "Lo que ellas quieren" Juan podía escuchar mis pensamientos.
Hubo tiempo y espacio para todo, para jugar, para reírnos, para lamentar el tiempo perdido, para agradecerle a la suerte el habernos encontrado.
Recordar cada palabra que me dijo hace que me sonroje, saber que fui lo que esperaba y más, hace que me inunde de placer.
Ahora, mientras escribo, le doy permiso a mi mente para recordar todos los detalles, y revivo cada una de sus caricias, de sus gestos, lo escucho, lo huelo y lo siento nuevamente. No puedo evitar estremecerme. Por Dios... este hombre me vuelve tan loca. Me sentí tan bien, que por momentos olvidé completamente mi realidad, me transporté a mi vida de soltera, sin obligaciones, ni compromisos. Simplemente fui yo, despojada de toda culpa, sin una mínima dosis de arrepentimiento, haciéndo todo lo que sentía y dejándome hacer todo lo que quería.
Debo reconocer que el encuentro fue un poco breve, ambos teníamos demasiadas obligaciones que cumplir y al poco tiempo de separarnos nuestros teléfonos empezaron a sonar, apartándonos arbitrariamente del éxtasis en el que habíamos quedado inmersos. Reconozco también que me quedé con ganas de más, pero dicen que lo bueno y breve, es doblemente bueno, y yo estoy en condiciones de afirmar que es totalmente cierto.
Deseaba tanto dejarme llevar, no ser yo la que toma la iniciativa. Nos entendimos tan bien, que por momentos llegué a pensar que, tal como en la película "Lo que ellas quieren" Juan podía escuchar mis pensamientos.
Hubo tiempo y espacio para todo, para jugar, para reírnos, para lamentar el tiempo perdido, para agradecerle a la suerte el habernos encontrado.
Recordar cada palabra que me dijo hace que me sonroje, saber que fui lo que esperaba y más, hace que me inunde de placer.
Ahora, mientras escribo, le doy permiso a mi mente para recordar todos los detalles, y revivo cada una de sus caricias, de sus gestos, lo escucho, lo huelo y lo siento nuevamente. No puedo evitar estremecerme. Por Dios... este hombre me vuelve tan loca. Me sentí tan bien, que por momentos olvidé completamente mi realidad, me transporté a mi vida de soltera, sin obligaciones, ni compromisos. Simplemente fui yo, despojada de toda culpa, sin una mínima dosis de arrepentimiento, haciéndo todo lo que sentía y dejándome hacer todo lo que quería.
Debo reconocer que el encuentro fue un poco breve, ambos teníamos demasiadas obligaciones que cumplir y al poco tiempo de separarnos nuestros teléfonos empezaron a sonar, apartándonos arbitrariamente del éxtasis en el que habíamos quedado inmersos. Reconozco también que me quedé con ganas de más, pero dicen que lo bueno y breve, es doblemente bueno, y yo estoy en condiciones de afirmar que es totalmente cierto.
Momento de dudas...
Juan : - Paula, yo no quiero presionarte a hacer algo de lo que vos no estés segura o después te puedas arrepentir.
Paula : - Ay! Juan! nunca tendrías que haber dicho esto, porque ahora me dás la opción a decirte que no, que lo dejemos asi.
Juan : - Esa opción siempre estuvo, pero, si tenés ganas no digas que no, por favor. Sigamos adelante, que los dos deseamos todo esto desde hace mucho tiempo.
Paula : - Es que este fin de semana estuve pensando mucho, y justamente vos, que tanto criticás a Valeria, decime qué me diferencia de ella? qué te diferencia a vos de ella? (Aclaración: Valeria es mi amiga, quién a punto de casarse con el mejor amigo de Juan, le fue infiel públicamente, desatando terrible escándalo y diversas opiniones condenatorias).
Juan : - No podés comparar, esto es diferente. Ella es infiel y no le importa lastimar a quién tiene al lado, vos y yo no queremos lastimar a nadie. Queremos estar juntos, pero haciendo las cosas bien, sin que nadie salga lastimado. Nuestras vidas no tienen por qué cambiar. Además a mi me gustás mucho desde hace diez años y espero este momento con muchísimas ganas porque además de ser una mujer hermosa me calentás mucho, y no puedo más.
Paula : - Yo no espero ni quiero que nada cambie. Sólo pienso que en mi vida, mi pareja y mi familia está todo tan bien, que tengo miedo que todo pueda irse a la mierda por algo que está en mis manos poder evitar.
Juan : - Bueno, mirá, yo mañana voy a estar en el lugar pactado y a la hora pactada esperándote. Yo quiero que vengas, necesito que vengas. Y sabés que? sé que vas a venir, siento que vas a venir.
Y no se equivocaba...
Paula : - Ay! Juan! nunca tendrías que haber dicho esto, porque ahora me dás la opción a decirte que no, que lo dejemos asi.
Juan : - Esa opción siempre estuvo, pero, si tenés ganas no digas que no, por favor. Sigamos adelante, que los dos deseamos todo esto desde hace mucho tiempo.
Paula : - Es que este fin de semana estuve pensando mucho, y justamente vos, que tanto criticás a Valeria, decime qué me diferencia de ella? qué te diferencia a vos de ella? (Aclaración: Valeria es mi amiga, quién a punto de casarse con el mejor amigo de Juan, le fue infiel públicamente, desatando terrible escándalo y diversas opiniones condenatorias).
Juan : - No podés comparar, esto es diferente. Ella es infiel y no le importa lastimar a quién tiene al lado, vos y yo no queremos lastimar a nadie. Queremos estar juntos, pero haciendo las cosas bien, sin que nadie salga lastimado. Nuestras vidas no tienen por qué cambiar. Además a mi me gustás mucho desde hace diez años y espero este momento con muchísimas ganas porque además de ser una mujer hermosa me calentás mucho, y no puedo más.
Paula : - Yo no espero ni quiero que nada cambie. Sólo pienso que en mi vida, mi pareja y mi familia está todo tan bien, que tengo miedo que todo pueda irse a la mierda por algo que está en mis manos poder evitar.
Juan : - Bueno, mirá, yo mañana voy a estar en el lugar pactado y a la hora pactada esperándote. Yo quiero que vengas, necesito que vengas. Y sabés que? sé que vas a venir, siento que vas a venir.
Y no se equivocaba...
Y una tarde, volvió a nosotros...
Después de casi nueve meses, volvió el sexo a mi matrimonio. A ver... lo propuse yo, como quién pide que le hagan un mandado, pero resultó muy bueno. Aprovechando que nuestra hija no estuvo en casa durante todo el domingo, pasamos un rato más que agradable. Sabrá Dios si el próximo será dentro de otros nueve meses o con suerte se vuelve a repetir antes de que termine este año. Como sea, Mario siente que "ya cumplió" y yo empecé a pensar seriamente en cancelar mi encuentro pactado con Juan para esta semana. Ya que, "ahora que mi marido se volvió a erectar", debería cortar definitivamente con la loca idea de traicionarlo.
Pero después también pensé que si de traicionar se trata, ya lo había hecho semanas atrás, con la única diferencia de que en esta oportunidad cambiaríamos la locación, y además, hay que admitirlo, también concretaríamos lo que nos venimos negando desde hace diez años.
Ya está todo arreglado, lo pensé una y mil veces, muero de ganas, no voy a dar un paso atrás justo ahora.
Lo llamativo es cómo toda esta cuestión de la infidelidad, y mis ganas de estar con Juan, el hecho de pensar constantemente en cómo será nuestro encuentro, y en lo que nos haremos y diremos, ha intensificado el sexo con mi marido. Esta vez fue diferente, yo estoy distinta, tal vez hice en Mario un pequeño ensayo de lo que estoy deseando ocurra con Juan, no lo sé, o el encontrar nuevamente en mi marido a un tipo feliz de cogerme despertó en mí a la mujer que alguna vez fui. Como sea, Paula está de vuelta, y esta vez, no va a permitir que la dejen olvidada.
Pero después también pensé que si de traicionar se trata, ya lo había hecho semanas atrás, con la única diferencia de que en esta oportunidad cambiaríamos la locación, y además, hay que admitirlo, también concretaríamos lo que nos venimos negando desde hace diez años.
Ya está todo arreglado, lo pensé una y mil veces, muero de ganas, no voy a dar un paso atrás justo ahora.
Lo llamativo es cómo toda esta cuestión de la infidelidad, y mis ganas de estar con Juan, el hecho de pensar constantemente en cómo será nuestro encuentro, y en lo que nos haremos y diremos, ha intensificado el sexo con mi marido. Esta vez fue diferente, yo estoy distinta, tal vez hice en Mario un pequeño ensayo de lo que estoy deseando ocurra con Juan, no lo sé, o el encontrar nuevamente en mi marido a un tipo feliz de cogerme despertó en mí a la mujer que alguna vez fui. Como sea, Paula está de vuelta, y esta vez, no va a permitir que la dejen olvidada.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Dios mio!!
Y si, es lo único que no puedo dejar de exclamar cada vez que pienso en nuestro encuentro. Si bien es verdad que uno de los mandamientos dice que no usarás su nombre en vano, creo, si mal no recuerdo, hay otro que habla sobre la fidelidad en el matrimonio... Ups! dos faltas! perdóneme padre, he pecado! pero que bueno estuvo!!!! Que feliz me siento, tan feliz que todo el tiempo me autoconvenzo que no le estoy haciendo mal a nadie, simplemente me dí un gustito por así llamarlo, me hice un mimo... lo escribo y no puedo evitar que una sonrisa procaz se dibuje en mi cara.
Nuestras ganas de besarnos quedó expuesta ni bien cerró la puerta y quedamos solos. Necesitaba esos besos, necesitaba encontrarme con dos manos apresuradas por tocarme, por sentirme. Deseaba que me dijeran al oído todas y cada una de las palabras que murmuró. Por primera vez en mucho tiempo me sentí la más hermosa, la más puta, la más deseada. Ese hombre que estaba ahí, mirándome fijo, sin hablar, sin despegar sus ojos de los mios, lo que más deseaba en ese momento era cogerme, y a mi me resultaba tan extraña esa sensación. Hace tanto que no me siento cogible, pasó tanto tiempo desde la última vez que la sola proximidad de un hombre me aceleró el pulso, me entrecortó la respiración, que realmente viví cada instante plenamente, sin pensar en las posibles consecuencias, sin tener siquiera, una cuota mínima de culpa.
Y me sentí muy bien, maravillosamente bien, y me quedé con ganas de más, me había olvidado lo hermoso que son sus besos, y lo sencillo que es entendernos y saber a la perfección que necesita cada uno. Nos merecemos un encuentro más, nos merecemos vivir ese momento en el que venimos pensando hace casi diez años.
Y después que? después se terminó para mi, no voy a tener un amante, no voy a llenar mis días de tensión, no voy a exponerme a tener que lidiar con las ganas de verlo, esto no se tiene que transformar en una necesidad, de igual manera ya habrá tiempo de pensar en eso.
Por ahora, y ante su pregunta de "Cúando te voy a tener desnuda y en la cama para mi?", sólo me interesa la respuesta que le dí " Muy pronto". Y hacia allá vamos...
Nuestras ganas de besarnos quedó expuesta ni bien cerró la puerta y quedamos solos. Necesitaba esos besos, necesitaba encontrarme con dos manos apresuradas por tocarme, por sentirme. Deseaba que me dijeran al oído todas y cada una de las palabras que murmuró. Por primera vez en mucho tiempo me sentí la más hermosa, la más puta, la más deseada. Ese hombre que estaba ahí, mirándome fijo, sin hablar, sin despegar sus ojos de los mios, lo que más deseaba en ese momento era cogerme, y a mi me resultaba tan extraña esa sensación. Hace tanto que no me siento cogible, pasó tanto tiempo desde la última vez que la sola proximidad de un hombre me aceleró el pulso, me entrecortó la respiración, que realmente viví cada instante plenamente, sin pensar en las posibles consecuencias, sin tener siquiera, una cuota mínima de culpa.
Y me sentí muy bien, maravillosamente bien, y me quedé con ganas de más, me había olvidado lo hermoso que son sus besos, y lo sencillo que es entendernos y saber a la perfección que necesita cada uno. Nos merecemos un encuentro más, nos merecemos vivir ese momento en el que venimos pensando hace casi diez años.
Y después que? después se terminó para mi, no voy a tener un amante, no voy a llenar mis días de tensión, no voy a exponerme a tener que lidiar con las ganas de verlo, esto no se tiene que transformar en una necesidad, de igual manera ya habrá tiempo de pensar en eso.
Por ahora, y ante su pregunta de "Cúando te voy a tener desnuda y en la cama para mi?", sólo me interesa la respuesta que le dí " Muy pronto". Y hacia allá vamos...
miércoles, 5 de octubre de 2011
Ganas de verte
Tengo ganas de verte, vamos a vernos, necesito verte, quiero verte. Siempre son palabras de Juan, esta vez también son mías. Y el encuentro llegará esta semana, pero es simplemente un encuentro para juntos planear "el otro encuentro". A ver si se entiende, vernos, cara a cara, sentirnos y tocarnos, dejar de imaginarnos y escucharnos, necesito ver cómo sigue todo esto, si realmente es tan fácil, tan simple como él lo plantea.
Hace diez años que no me emociona tanto encontrarme con alguien, quiero estar hermosa, perfecta, que nada quede librado al azar, que todo sea prolijamente cuidado. Como una quinceañera en su primer cita pienso que voy a ponerme, cual perfume usaré, que va a ser lo primero que le diga, hasta donde vamos a llegar...
Interiormente sé que lo mejor que podría pasar es que él suspenda nuestra cita a último momento, así terminaríamos con todo esto, antes de que empiece. Pero saber que voy a verlo le puso vida a mis días de mujer. Los otros, mis días como madre, siguen tan bien y plenos como siempre, nunca cambiarán, tengo a mi solcito que ilumina cada minuto, cada instante. Mis días como esposa sin embargo,marchan, raudos, silenciosos, cúanto más efímeros mejor. Es por eso que encontrarle una motivación a la semana que vaya más alla de hacer alguna manualidad para el jardin, o de dejar todo en orden en la oficina, me resulta sencillamente fascinante.
Estoy empezando a transitar un camino que tal vez no tenga retorno, lo se, pero cuánto hacía que no me sentía tan feliz.
Hace diez años que no me emociona tanto encontrarme con alguien, quiero estar hermosa, perfecta, que nada quede librado al azar, que todo sea prolijamente cuidado. Como una quinceañera en su primer cita pienso que voy a ponerme, cual perfume usaré, que va a ser lo primero que le diga, hasta donde vamos a llegar...
Interiormente sé que lo mejor que podría pasar es que él suspenda nuestra cita a último momento, así terminaríamos con todo esto, antes de que empiece. Pero saber que voy a verlo le puso vida a mis días de mujer. Los otros, mis días como madre, siguen tan bien y plenos como siempre, nunca cambiarán, tengo a mi solcito que ilumina cada minuto, cada instante. Mis días como esposa sin embargo,marchan, raudos, silenciosos, cúanto más efímeros mejor. Es por eso que encontrarle una motivación a la semana que vaya más alla de hacer alguna manualidad para el jardin, o de dejar todo en orden en la oficina, me resulta sencillamente fascinante.
Estoy empezando a transitar un camino que tal vez no tenga retorno, lo se, pero cuánto hacía que no me sentía tan feliz.
domingo, 2 de octubre de 2011
Y hablamos, nomás...
Anoche hablé con Mario. Haciendo memoria, recuerdo que hace un año exactamente tuvimos la misma charla, donde también busqué que las cosas mejoren, con ningún resultado positivo, claro está.
Cómo empezó la charla?: simplemente le pregunté: mi amor, donde está mi marido? Cúando vamos a retomar nuestra vida sexual? Yo te extraño... por que no lo hacemos ahora??, estamos solos, aprovechemos... A lo que él respondió: No, estoy muy cansado, me quiero ir a dormir...
Qué le dije?: que estamos frente a un problema, que no hacer el amor en ocho meses no es normal. Le pregunté si ya no le gustaba, por qué había perdido interés en el sexo, que yo entendía perfectamente que gran parte de eso se debía a la pérdida de su mamá, que yo lo quiero y lo deseo, y que necesito sentirme deseada por él, que quiero verme linda para él pero que me cansé de ser siempre la que toma la iniciativa. A su "para mi estás siempre linda" le respondí que me haría más feliz escucharlo decir que lo caliento. Que siento que perdí a mi marido, que se apagó completamente, aún antes de lo de su madre. Pero que todavía estamos a tiempo, que tenemos que hacer algo.
Qué me dijo?: que para él, esto no es un problema, sólo "un tema a solucionar", que sabe que no está bien, pero que es más normal de lo que yo creo porque conoce otros matrimonios que pasaron por lo mismo y lo solucionaron. Que la situación económica que vivimos y la responsabilidad que él tiene como "hombre de la casa" hace que únicamente el piense en la plata, y en cómo conseguirla. Pero sabe bien, que ahora que nos estabilicemos en unas semanas (gracias a dios esto es verdad), todo va a mejorar. Todo ello sin olvidar mencionar que y, a pesar de trabajar, no estoy trayendo el dinero que teníamos previsto, es decir, sutilmente, tocó ese punto en mí que sabe lo decepcionada que me tiene. Que lo de su madre tiene mucho que ver, que él cambió a raíz de eso, pero que puntualmente el tema económico es lo que lo anula por completo. A tal punto que tampoco hace otras cosas que le encantan como jugar a la pelota y juntarse con los amigos (sí, me comparó hacer el amor con un fulbito con los pibes...) Que me sigue viendo linda, pero que nunca me va a decir que lo caliento porque él no es de decir esas cosas. Y que no va a cargarse la mochila con este tema, porque para él no es un problema. Que las cosas se van a ir acomodando, pero que ni quería pensar en esta situación como algo preocupante, porque era algo normal, en lo que no pensaba hacerse mayores problemas. Y que ya era tarde y que se quería ir a dormir porque yo dormía hasta la hora que quería pero él debía madrugar...
Cómo terminamos? yo con mis lágrimas brotando sin ánimos de cesar, él, yendo a la cama molesto por la situación, sulfurado por lo tarde que se le había hecho para ir a dormir.
Listo, última vez que hablé del tema con él. Esto se terminó para mí. Veremos con el tiempo a donde nos lleva todo esto.
Cómo empezó la charla?: simplemente le pregunté: mi amor, donde está mi marido? Cúando vamos a retomar nuestra vida sexual? Yo te extraño... por que no lo hacemos ahora??, estamos solos, aprovechemos... A lo que él respondió: No, estoy muy cansado, me quiero ir a dormir...
Qué le dije?: que estamos frente a un problema, que no hacer el amor en ocho meses no es normal. Le pregunté si ya no le gustaba, por qué había perdido interés en el sexo, que yo entendía perfectamente que gran parte de eso se debía a la pérdida de su mamá, que yo lo quiero y lo deseo, y que necesito sentirme deseada por él, que quiero verme linda para él pero que me cansé de ser siempre la que toma la iniciativa. A su "para mi estás siempre linda" le respondí que me haría más feliz escucharlo decir que lo caliento. Que siento que perdí a mi marido, que se apagó completamente, aún antes de lo de su madre. Pero que todavía estamos a tiempo, que tenemos que hacer algo.
Qué me dijo?: que para él, esto no es un problema, sólo "un tema a solucionar", que sabe que no está bien, pero que es más normal de lo que yo creo porque conoce otros matrimonios que pasaron por lo mismo y lo solucionaron. Que la situación económica que vivimos y la responsabilidad que él tiene como "hombre de la casa" hace que únicamente el piense en la plata, y en cómo conseguirla. Pero sabe bien, que ahora que nos estabilicemos en unas semanas (gracias a dios esto es verdad), todo va a mejorar. Todo ello sin olvidar mencionar que y, a pesar de trabajar, no estoy trayendo el dinero que teníamos previsto, es decir, sutilmente, tocó ese punto en mí que sabe lo decepcionada que me tiene. Que lo de su madre tiene mucho que ver, que él cambió a raíz de eso, pero que puntualmente el tema económico es lo que lo anula por completo. A tal punto que tampoco hace otras cosas que le encantan como jugar a la pelota y juntarse con los amigos (sí, me comparó hacer el amor con un fulbito con los pibes...) Que me sigue viendo linda, pero que nunca me va a decir que lo caliento porque él no es de decir esas cosas. Y que no va a cargarse la mochila con este tema, porque para él no es un problema. Que las cosas se van a ir acomodando, pero que ni quería pensar en esta situación como algo preocupante, porque era algo normal, en lo que no pensaba hacerse mayores problemas. Y que ya era tarde y que se quería ir a dormir porque yo dormía hasta la hora que quería pero él debía madrugar...
Cómo terminamos? yo con mis lágrimas brotando sin ánimos de cesar, él, yendo a la cama molesto por la situación, sulfurado por lo tarde que se le había hecho para ir a dormir.
Listo, última vez que hablé del tema con él. Esto se terminó para mí. Veremos con el tiempo a donde nos lleva todo esto.
sábado, 1 de octubre de 2011
Ni lo uno ni lo otro
Con Mario no hablé nada, todo sigue igual, sin ir más lejos hoy llegó desnudo al cuarto, podríamos haber disfrutado juntos, pero eligió vestirse rápido y hacerse una siesta... Y bueno, allá él...
Con quién sí hablé fue con Juan, pero no le dije nada de lo que tenía pensado decirle. Sin dudas hay un antes y un después a nuestro momento cibernético del día de hoy, cruzamos todos los límites, y estuvo realmente espectacular.
Está muy mal lo que estoy haciendo, y está terriblemente peor lo que voy a hacer. Cómo puedo estar considerando serle infiel a Mario? Que me pasa? Son tan fuertes mis ganas de estar con Juan que no me interesa poder llegar a destruir mi familia? a mi marido? todo lo que él piensa de mi? La falta de sexo en mi matrimonio atenúa la infidelidad? Me justifica en cierta forma?
Esto es un viaje sin retorno... lo sé. Es volver mi vida cada día un poco más miserable.
Que diferencia hay entre lo que hicimos hoy y en hacerlo juntos?? Me dijo Juan, en una charla telefónica, cuando yo empecé a negarme a nuestro encuentro. Una gran diferencia, obvio, ya lo dice la ley, nadie puede ser penado por sus propios pensamientos, pero él ya no sabe que decir para convencerme y yo me estoy quedando sin excusas para negarme.
Con quién sí hablé fue con Juan, pero no le dije nada de lo que tenía pensado decirle. Sin dudas hay un antes y un después a nuestro momento cibernético del día de hoy, cruzamos todos los límites, y estuvo realmente espectacular.
Está muy mal lo que estoy haciendo, y está terriblemente peor lo que voy a hacer. Cómo puedo estar considerando serle infiel a Mario? Que me pasa? Son tan fuertes mis ganas de estar con Juan que no me interesa poder llegar a destruir mi familia? a mi marido? todo lo que él piensa de mi? La falta de sexo en mi matrimonio atenúa la infidelidad? Me justifica en cierta forma?
Esto es un viaje sin retorno... lo sé. Es volver mi vida cada día un poco más miserable.
Que diferencia hay entre lo que hicimos hoy y en hacerlo juntos?? Me dijo Juan, en una charla telefónica, cuando yo empecé a negarme a nuestro encuentro. Una gran diferencia, obvio, ya lo dice la ley, nadie puede ser penado por sus propios pensamientos, pero él ya no sabe que decir para convencerme y yo me estoy quedando sin excusas para negarme.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Demasiado para mi
Ya estoy grande para jugar a la adolescente virginal. Con Juan tenemos un encuentro pactado para fines de octubre, el cual voy a cancelar, Pero aún no se lo dije y a sus preguntas respondo con evasivas al mejor estilo "gata Flora". No puedo seguir con esto, la sola idea de planear un encuentro a escondidas de mi marido me tensiona, no se cómo les puede resultar tan fácil a los amantes, a mi me provoca un nerviosismo tal, que parece salido de una pelicula de terror. Yo estoy segura que de encontrarnos casualmente en la calle, no dudaría ni un segundo en irme con él, no tengo objeción alguna frente a lo espontáneo, pero las probabilidades de cruzarnos son completamente nulas, no compartimos nada, no tenemos lugares comunes, vivimos y trabajamos en ciudades bastante lejanas. Entonces, aunque me muera de ganas de estar con él, lo voy a dejar pasar, una vez más, y supongo que esta vez, definitivamente.
De todas maneras, siento que nuestro juego se está enfriando, seguramente por mis eternas dudas, todo esto me cansa a mi, así que me imagino a él. Tal vez esté empezando a perder interés en mi, ayer dijo que me iba a llamar, no lo hizo, no se que me dijo que le había pasado, por favor!! no soy tu novia, no soy tu mujer, no me des explicaciones, no seas patético, que para patética estoy yo, esperando como una boluda que me llames. Nooo!! esto es too much! Demasiado para mi!! "esperando que me llame", no voy a jugar el papel más deprimente en la vida de cualquier mujer... "esperando que me llamen", a esta altura de mi vida.
De todas maneras, siento que nuestro juego se está enfriando, seguramente por mis eternas dudas, todo esto me cansa a mi, así que me imagino a él. Tal vez esté empezando a perder interés en mi, ayer dijo que me iba a llamar, no lo hizo, no se que me dijo que le había pasado, por favor!! no soy tu novia, no soy tu mujer, no me des explicaciones, no seas patético, que para patética estoy yo, esperando como una boluda que me llames. Nooo!! esto es too much! Demasiado para mi!! "esperando que me llame", no voy a jugar el papel más deprimente en la vida de cualquier mujer... "esperando que me llamen", a esta altura de mi vida.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Alto ahi!
Leyendo todo nuevamente, me doy cuenta en el desastre en que se puede transformar esta historia. Esto no puede seguir asi, se tiene que terminar. Tengo mucho por perder, no puedo dejarme llevar por una calentura cual adolescente, ya se me pasó la edad para hacer locuras, necesito apostar a mi matrimonio, hablar nuevamente con mi marido e implorarle si es necesario que cojamos con mas frecuencia, que entienda que estamos frente a un problema, y que no tener sexo en ocho meses no es normal. Que necesito sentirme deseada, y que lo sigo eligiendo a él para eso. Hoy mismo hablo con Mario y trato de revivir nuestra pareja. Hoy mismo también, corto toda vía de comunicación con Juan, ya basta de alimentar esta fantasía que no conduce a nada bueno.Cada uno por su lado, como hicimos hace diez años. Hasta aca llegamos.
Lo que necesito escuchar
Nunca voy a dejar de asombrarme del poder de imaginación que tiene la mente humana. De cómo puede sacarnos de nuestra actividad diaria y transportarnos a cualquier parte, incluyendo en ese viaje imaginario, olores, sabores, sonidos. Cómo la más onanista, imaginé nuestro encuentro mil veces, con todos los detalles, no le falta nada. Lo hicimos en todas partes, un hotel, su auto, mi oficina. En todos esos encuentros, el final es el mismo, exhaustos, nos miramos felices y satisfechos, todas nuestras expectativas fueron superadas y la espera valió la pena. La otra noche soñé con Juan, y fue demasiado real, lo sentí tan cerca, tan dentro mio, escuché sus gemidos, besé su cuerpo, sentí el calor de su piel, la suavidad de su sexo, me besó tantas veces y me abrazó tan fuerte que llegué a estremecerme, desperté tan excitada que no podía creer que no fuera verdad. Esa misma tarde, se lo conté, sabía que lo iba a volver loco, y aun queda dando vueltas en mi memoria lo que me dijo "cómo me calentás, por favor". Es todo lo que necesitaba oir. En él, genero todo lo que no logro generar en mi marido, y él me produce infinidad de sensaciones que hace mucho no sentía y que Mario no tiene el menor interés en provocarme. Juan logra que nuestras miradas se crucen lascivamente, que su sola presencia me ponga nerviosa, que pensar en nuestro encuentro me haga temblar.
Lo que me genera Juan
Y aca estoy, debatiéndome entre mis ganas irrefrenables de caer en sus brazos y la culpa que sé, me va a generar. Entre lo que me muero de ganas de hacer y lo que debo reprimir. Simplemente entre lo que está bien, y lo que está mal.... esa delgada linea... Es una locura, nadie podría enterarse, a ninguna persona podría confiarle algo asi. Y después que? Que pasa si no es solo una vez nada más, nos convertiríamos en amantes? Pondría en peligro la felicidad de mi hija, por unas dos, tres horas de placer? Y después de cada encuentro cómo haría para volver a mi vida de mujer casada, a dormir al lado de mi marido, a mirarlo a los ojos? Es muy facilista de mi parte pensar que como no cogemos él se lo merece, se que no es asi. Se supone que si lo elegí debo estar con él, y conformarme con el matrimonio que me tocó. Eso haría una buena esposa.
Por otro lado, mi cuerpo no es lo que era hace diez años atrás, una cesárea y millones de estrías hacen que mi abdomen plano solo sea un lindo recuerdo de lo que alguna vez tuve. No me sentiría cómoda desnudándome frente a Juan, él espera a la Paula de antes, a la perfecta. Por dios, cuantos mambos.
Y si me enamoro?? todo puede ocurrir en esta vida y eso sería definitivamente lo peor, quererlos a los dos, me convertiría en la amante despechada? en la esposa desdichada?
No, todos los caminos conducen al abismo. Me tengo que quedar como estoy, con la familia que formé, con la pareja que elegí. Después de todo, Juan que tiene para ofrecerme? simple, según sus propias palabras: un amigo y un amante, todo en uno, el combo perfecto, digo yo con ironía, la situación ideal, sostiene él, completamente seguro de lo que dice.
Por que el nombre del blog?
Por que la mala esposa? Porque lo soy, porque desde hace meses lo único que quiero es estar con él, con Juan. Porque evidentemente el gusto de lo prohibido me enciende, y porque Juan, sencillamente, me incendia.
Quién es Juan? lo pendiente. Aquél con quién no me acosté durante el año que estuvimos separados con Mario, en aquel entonces, todavía mi novio. Con quién viví hermosos momentos muy calientes, pero, por esas cosas del destino, no concretamos, no hubo sexo, no hubo hotel, nos quedamos con las ganas, literalmente. A tal punto que durante los casi diez años que transcurrieron desde entonces, Juan no para de recordármelo, y no deja de insistirme para que saldemos esa deuda que nos estamos debiendo mutuamente.
Muchas cosas pasaron en esta década, ambos nos casamos, ambos fuimos padres, pero el deseo y las ganas de vernos y gustarnos, permaneció intacto. Y, para que negarlo, las ganas de tenernos se fue acrecentando.
Juan me vió a punto de casarme, también me vió embarazadísima, me pidió sentir las pataditas del bebe, y aunque en esa etapa de mi vida yo no tenía el más mínimo interés por él, su presencia siempre me hizo sentir cierta electricidad inexplicable.
Aclaro que nunca se me pasó por la cabeza que alguna vez podríamos llegar a tener algo mas que sexo, que seguramente debe ser excelente. Juan no es hombre de una sola mujer, es infiel por naturaleza, allá él si necesita analizarse y descubrir el origen de su personalidad inestable e insegura. En estos años, cambió de pareja dos veces, y aunque hoy se muestre como un padre de familia felizmente casado, la realidad es que nunca dejó de pedirme que estemos juntos. Así que sobradas pruebas tengo de que no es una persona de fiar.
Con Juan tenemos muchos amigos en común, por lo que si o si nos vemos entre tres y cuatro veces por año, y, gracias a las redes sociales, hablamos todos los días. Y ahora se volvieron a sumar los llamados telefónicos, conversaciones largas e inocentes como de dos viejos amigos que hablan de su vida sin ningún tipo de connotación, sólo alguna que otra alusión a un posible encuentro. Reconozco que me estoy volviendo adicta a nuestras charlas, principalmente las que tenemos por chat, donde es evidente que al no vernos ni oirnos, nuestros ratones se despliegan mucho mas y hacen de las suyas, en conversaciones que bien podrían sonrojar al más atrevido. Y ahí sí jugamos, juego a ser la femme fatal que sé que le gusta, a dejarme llevar por lo que escribe, a sentir que estamos cerca, y me siento tan bien, tan excitada, tan plena, tan hermosa.
Porque él me vé hermosa (hasta me reconoció que estaba hermosa embarazada), pero por sobre todas las cosas y después de una confesión a la que llamó "honestidad brutal", yo lo caliento, lo excito, lo vuelvo loco, él se masturba pensando en mi. Y si, esto es lo que quiero. Esto necesito. La pequeña puta que vive en mí, volvió a encontrarle sentido a sus días después de leerlo, y simplemente, volvió a nacer. Y yo, para celebrar, fui a la peluquería y me puse linda, porque descubrí, que hay un tipo que se erecta, cuando me imagina a su lado.
Porque él me vé hermosa (hasta me reconoció que estaba hermosa embarazada), pero por sobre todas las cosas y después de una confesión a la que llamó "honestidad brutal", yo lo caliento, lo excito, lo vuelvo loco, él se masturba pensando en mi. Y si, esto es lo que quiero. Esto necesito. La pequeña puta que vive en mí, volvió a encontrarle sentido a sus días después de leerlo, y simplemente, volvió a nacer. Y yo, para celebrar, fui a la peluquería y me puse linda, porque descubrí, que hay un tipo que se erecta, cuando me imagina a su lado.
Frases hechas
"La infidelidad puede evitarse. Una sabe muy bien en que momento debe dar un paso al costado. No ocurre porque si". Así pensaba Paula hace varios años atrás, antes de ser esposa, cuando ni pensaba en ser madre, cuando no se sentía tan mal consigo misma.
La Paula actual se aferra a frases hechas, a los consejos de un devaluado Osho ( La peor traición es la que se hace uno a sí mismo, perder la oportunidad de ser feliz y desperdiciarla. Ser fiel a uno mismo es la única lealtad necesaria para vivir. La razón por la que todo el mundo parece tan frustrado es que nadie ha escuchado su voz interior.),o a cualquier graffiti que pueda acomodar a su realidad y en donde perciba cierta luz verde a las ideas que últimamente la mantienen despierta.
Por Dios, la sola idea de considerar ciertas cosas, me aterra, me asombra y me excita, todo a la misma vez.
La Paula actual se aferra a frases hechas, a los consejos de un devaluado Osho ( La peor traición es la que se hace uno a sí mismo, perder la oportunidad de ser feliz y desperdiciarla. Ser fiel a uno mismo es la única lealtad necesaria para vivir. La razón por la que todo el mundo parece tan frustrado es que nadie ha escuchado su voz interior.),o a cualquier graffiti que pueda acomodar a su realidad y en donde perciba cierta luz verde a las ideas que últimamente la mantienen despierta.
Por Dios, la sola idea de considerar ciertas cosas, me aterra, me asombra y me excita, todo a la misma vez.
Ni pensarlo.
Nunca me separaría, la idea de finalizar este matrimonio jamás pasó ni pasará por mi cabeza. No podría dejar a mi hija sin un papá en casa, sin un papá que juegue con ella a diario. No la haría pasar por el dificil momento de vivir unas vacaciones separadas de mamá o papá. No, no. Ella es inmensamente feliz asi, y si yo no puedo ser feliz en mi matrimonio es algo que me compete únicamente a mi, o en tal caso, también a mi marido, pero nada tiene que ver con mi pequeña. Además, yo lo quiero, yo aún apuesto a una vida juntos, tiene que haber un final feliz para nosotros, tal vez podamos salir adelante. Lo deseo con todo mi corazón.
Darse cuenta
Al releer mi primer entrada, reconozco una vez más, lo patético que es mi matrimonio.
Es que lo único que busco es una respuesta a esta cuestión: A DONDE SE FUE LA CALENTURA??, porque alguna vez existió. Y ya se que la rutina, el trabajo, los problemas, el paso del tiempo y demás apagan hasta la llama más voraz, pero yo ni siquiera tengo sexo rutinario, ese que llega con suerte el sábado a la noche después que los chicos se durmieron, y seamos francos, tampoco pasó tanto tiempo, hace sólo seis años que compartimos nuestros días, y nuestras noches por supuesto, aunque al dormir cada uno mire en diferentes direcciones.
Es cierto que si yo "lo busco" no soy rechazada, él está, ahí, pasivamente, todo para mi. Pero por que debe ser siempre así? Por que nunca tengo una erección esperándome en la cama? Por que debo generarla yo? Y la realidad es que ya no quiero ser yo la que busca, la que propone, me cansé, simplemente eso, me cansé de esperar caricias nocturnas que nunca llegan, una mirada lasciva, o un abrazo que me estremezca.
En casa solo hay besos a la deriva, algún que otro mimo al pasar, un "que linda está mamá" cuando vamos a algún lado, pero nada más. Ya no quiero sentirme incogible, quiero sentirme deseada, quiero ver en una mirada masculina la necesidad de cogerme por horas.
Y trato de encontrar motivos a este desinterés, inclusive lo observo, sin que el lo sepa claro, trato de encontrarlo "in fraganti" viendo pornografía, o en alguna conversación caliente por chat, pero no, no hay indicios de que tenga actividad sexual, ni siquiera con él mismo.
Yo se que en gran parte esto surge de la pérdida de su madre, hace tres años atrás, a raíz de una maldita enfermedad. Nadie puede sufrir una pérdida así y resultar ileso. Pero cuanto dura el duelo? Hasta cuando? Y aún así, como ya lo dije, antes de que ocurra este horrible acontecimiento en su vida, tampoco era todo un semental. Aun recuerdo cuando en plena luna de miel, y ante mi reclamo por el escaso sexo que estábamos teniendo me dijo que "ahora estábamos casados y teníamos toda la vida y todo el tiempo de mundo por delante para poder hacerlo". Es muy triste realmente.
Como sea, yo me casé para toda la vida, sabiendo que mi fidelidad sería absoluta, porque no existe en mí la más remota posibilidad de estar con otra persona, pero tengo 32 años y me rehúso a tener un matrimonio sin sexo, a vivir con esta angustia, a sentirme fea por el simple hecho de que el hombre que tengo al lado no me desee, no me haga sentir viva. No quiero conformarme, nunca lo hice, la resignación es algo que no acepto, y menos en este caso, pero sinceramente no le encuentro solución a este problema, necesito el calor que me falta en mi cama, necesito al hombre que me haga vibrar, que me haga sentir la mujer sensual que sé que fui y puedo volver a ser. Me doy cuenta, que esto no puede seguir asi. No nos conduce a ningún lado.
Es que lo único que busco es una respuesta a esta cuestión: A DONDE SE FUE LA CALENTURA??, porque alguna vez existió. Y ya se que la rutina, el trabajo, los problemas, el paso del tiempo y demás apagan hasta la llama más voraz, pero yo ni siquiera tengo sexo rutinario, ese que llega con suerte el sábado a la noche después que los chicos se durmieron, y seamos francos, tampoco pasó tanto tiempo, hace sólo seis años que compartimos nuestros días, y nuestras noches por supuesto, aunque al dormir cada uno mire en diferentes direcciones.
Es cierto que si yo "lo busco" no soy rechazada, él está, ahí, pasivamente, todo para mi. Pero por que debe ser siempre así? Por que nunca tengo una erección esperándome en la cama? Por que debo generarla yo? Y la realidad es que ya no quiero ser yo la que busca, la que propone, me cansé, simplemente eso, me cansé de esperar caricias nocturnas que nunca llegan, una mirada lasciva, o un abrazo que me estremezca.
En casa solo hay besos a la deriva, algún que otro mimo al pasar, un "que linda está mamá" cuando vamos a algún lado, pero nada más. Ya no quiero sentirme incogible, quiero sentirme deseada, quiero ver en una mirada masculina la necesidad de cogerme por horas.
Y trato de encontrar motivos a este desinterés, inclusive lo observo, sin que el lo sepa claro, trato de encontrarlo "in fraganti" viendo pornografía, o en alguna conversación caliente por chat, pero no, no hay indicios de que tenga actividad sexual, ni siquiera con él mismo.
Yo se que en gran parte esto surge de la pérdida de su madre, hace tres años atrás, a raíz de una maldita enfermedad. Nadie puede sufrir una pérdida así y resultar ileso. Pero cuanto dura el duelo? Hasta cuando? Y aún así, como ya lo dije, antes de que ocurra este horrible acontecimiento en su vida, tampoco era todo un semental. Aun recuerdo cuando en plena luna de miel, y ante mi reclamo por el escaso sexo que estábamos teniendo me dijo que "ahora estábamos casados y teníamos toda la vida y todo el tiempo de mundo por delante para poder hacerlo". Es muy triste realmente.
Como sea, yo me casé para toda la vida, sabiendo que mi fidelidad sería absoluta, porque no existe en mí la más remota posibilidad de estar con otra persona, pero tengo 32 años y me rehúso a tener un matrimonio sin sexo, a vivir con esta angustia, a sentirme fea por el simple hecho de que el hombre que tengo al lado no me desee, no me haga sentir viva. No quiero conformarme, nunca lo hice, la resignación es algo que no acepto, y menos en este caso, pero sinceramente no le encuentro solución a este problema, necesito el calor que me falta en mi cama, necesito al hombre que me haga vibrar, que me haga sentir la mujer sensual que sé que fui y puedo volver a ser. Me doy cuenta, que esto no puede seguir asi. No nos conduce a ningún lado.
Empecemos....
Mala, muy mala, la peor, asi me siento. Cuando me casé creía firmemente en el "para siempre", en que con el paso del tiempo, y cuando la pasión se apague, el amor permanecería intacto. Hoy, seis años después, reconozco haber estado equivocada. No tengo motivos para no creer en el matrimonio, hija de padres que se aman, con una vida en comun de mas de treinta años, podria encontrar ahi los cimientos necesarios para seguir con la misma convicción con la que me casé. Pero no, hoy, a la distancia, pienso que tal vez no me casé enamorada, que un noviazgo de siete años (con separación promediando el tercero) debería haber sido suficiente para darme cuenta que esta unión no era el broche de oro que todos sueñan.
Que me esta pasando? tengo una hija, hermosa, de cuatro años, una profesión, un futuro, un marido... Un marido que me quiere, tal vez todavía me ame, al que no puedo reprocharle nada, o por lo menos nada fuera de lo común, nadie dijo que la convivencia sería facil. También tengo muchas deudas, resultado de sus malas decisiones en gran medida, de mi profesión que recién comienza a rendir sus frutos, y de intentar llevar una vida mejor a la que deberíamos llevar de acuerdo a nuestras posibilidades.
Soy ambiciosa, lo admito. Necesito dinero para ser feliz, pero no pido mucho, solo una vida tranquila, con pequeños placeres, nada extraordinario. Espero que esa vida llegue, apuesto a eso, estudié para eso.
Hay momentos en los que me siento linda, otros, en cambio, siento que ni el último de los condenados a prisión perpetua se me acercaría. Seguramente exagero, es verdad que mi cuerpo post embarazo no es para nada envidiable, pero también es cierto que aún sigo cosechando miradas y frases calientes por la calle.
Y aca es donde comienza esta historia, en las miradas que consigo de extraños y en las que en casa desaparecieron hace mucho.
Tengo 32 años, y no hago el amor. Podría contar mis últimas dos relaciones sexuales con mi marido ya que las recuerdo completamente, no por fabulosas, sino por el tiempo que ha transcurrido entre una y otra: nuestro aniversario, el año pasado, y una única vez en quince dias de vacaciones, a principios de este bendito 2011. Nunca pensé que podría llegar a vivir una situación tan de mierda, tan triste. Reconozco que el desgaste por la situación económica influye, el hecho de no poder salir a distendernos porque siempre hay algun gasto que cubrir, o que nuestra hija aun comparta nuestro dormitorio, todo puede ayudar a esta carencia sexual, por asi llamarlo, pero acaso los pobres no garchan?. También reconozco que Mario, nunca fue una persona muy sexual, sí de novios, durante los primeros años, pero ni siquiera cuando eramos recien casados teniamos sexo frecuentemente, yo no se lo que es tener "sexo todos los dias".
Por supuesto que el tema fue planteado, de mi parte, obvio, porque para Mario es una situación normal, que ya va a mejorar. Lo charlamos varias veces, y el final es siempre el mismo, yo termino llorando, humillada, no pudiendo creer lo que planteo. Y el abrazándome, diciéndome que tengo razón, que tenemos que mejorar.
Para que quede claro, yo no pienso que haya otra mujer, es más, estoy segura que no la hay, las mujeres siempre lo sabemos, o por lo menos tenemos algun indicio, y no es este el caso.
Simplemente, no cogemos. Somos hermanitos criando un hijo en común. Nos queremos, nos conocemos bien, y ambos anhelamos lo mejor para los tres, pero de coger, ni hablar.
Que me esta pasando? tengo una hija, hermosa, de cuatro años, una profesión, un futuro, un marido... Un marido que me quiere, tal vez todavía me ame, al que no puedo reprocharle nada, o por lo menos nada fuera de lo común, nadie dijo que la convivencia sería facil. También tengo muchas deudas, resultado de sus malas decisiones en gran medida, de mi profesión que recién comienza a rendir sus frutos, y de intentar llevar una vida mejor a la que deberíamos llevar de acuerdo a nuestras posibilidades.
Soy ambiciosa, lo admito. Necesito dinero para ser feliz, pero no pido mucho, solo una vida tranquila, con pequeños placeres, nada extraordinario. Espero que esa vida llegue, apuesto a eso, estudié para eso.
Hay momentos en los que me siento linda, otros, en cambio, siento que ni el último de los condenados a prisión perpetua se me acercaría. Seguramente exagero, es verdad que mi cuerpo post embarazo no es para nada envidiable, pero también es cierto que aún sigo cosechando miradas y frases calientes por la calle.
Y aca es donde comienza esta historia, en las miradas que consigo de extraños y en las que en casa desaparecieron hace mucho.
Tengo 32 años, y no hago el amor. Podría contar mis últimas dos relaciones sexuales con mi marido ya que las recuerdo completamente, no por fabulosas, sino por el tiempo que ha transcurrido entre una y otra: nuestro aniversario, el año pasado, y una única vez en quince dias de vacaciones, a principios de este bendito 2011. Nunca pensé que podría llegar a vivir una situación tan de mierda, tan triste. Reconozco que el desgaste por la situación económica influye, el hecho de no poder salir a distendernos porque siempre hay algun gasto que cubrir, o que nuestra hija aun comparta nuestro dormitorio, todo puede ayudar a esta carencia sexual, por asi llamarlo, pero acaso los pobres no garchan?. También reconozco que Mario, nunca fue una persona muy sexual, sí de novios, durante los primeros años, pero ni siquiera cuando eramos recien casados teniamos sexo frecuentemente, yo no se lo que es tener "sexo todos los dias".
Por supuesto que el tema fue planteado, de mi parte, obvio, porque para Mario es una situación normal, que ya va a mejorar. Lo charlamos varias veces, y el final es siempre el mismo, yo termino llorando, humillada, no pudiendo creer lo que planteo. Y el abrazándome, diciéndome que tengo razón, que tenemos que mejorar.
Para que quede claro, yo no pienso que haya otra mujer, es más, estoy segura que no la hay, las mujeres siempre lo sabemos, o por lo menos tenemos algun indicio, y no es este el caso.
Simplemente, no cogemos. Somos hermanitos criando un hijo en común. Nos queremos, nos conocemos bien, y ambos anhelamos lo mejor para los tres, pero de coger, ni hablar.
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