Nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Ni pensarlo.
Nunca me separaría, la idea de finalizar este matrimonio jamás pasó ni pasará por mi cabeza. No podría dejar a mi hija sin un papá en casa, sin un papá que juegue con ella a diario. No la haría pasar por el dificil momento de vivir unas vacaciones separadas de mamá o papá. No, no. Ella es inmensamente feliz asi, y si yo no puedo ser feliz en mi matrimonio es algo que me compete únicamente a mi, o en tal caso, también a mi marido, pero nada tiene que ver con mi pequeña. Además, yo lo quiero, yo aún apuesto a una vida juntos, tiene que haber un final feliz para nosotros, tal vez podamos salir adelante. Lo deseo con todo mi corazón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario