sábado, 20 de octubre de 2012

Que los cumplas feliz....

Y este blog cumplió un año...
Trescientos sesenta y cinco días pasaron desde aquella noche en que, llorando y sumida en una angustia que creía irreversible, decidí sincerarme conmigo misma y considerar lo que desde hacía varios meses me venía negando, ser infiel.
Doce meses transcurrieron desde aquél jueves 13 de octubre en que la puerta de mi estudio se abrió y apareció el hombre que volvería a hacerme sentir hermosa, deseada, única. El hombre que me recordaría que con mis 32 años, seguía siendo una mujer capaz de provocar orgasmos. Juan, volvió Juan. Esta vez para quedarse (al menos aún sigue aqui), esta vez para cobrarse todas y cada una de nuestras deudas pendientes.
Y empecé a transitar un camino desconocido, un camino que realmente jamás pensé que transitaría. Me volví plena y conscientemente infiel y no hay un día que no me agradezca a mi misma, haberme animado a hacerlo. Porque volví a nacer, volví a la vida. Y si alguien pretende juzgarme no me importa, yo SOY FELIZ. Ya no mendigo sexo, ya no lloro desconsoladamente ante la indiferencia de un marido adormecido, ahora tengo un hombre que me coge, y dios mio, lo bueno que es. Ahora tengo la vida sexual que siempre soñé, sin tabúes, ni complejos, libre, plena, intensa, espectacular.
Ahora puedo decirle a mi amante que sí, que me encantaría jugar con algún sex toy, sabiendo que inmediatamente va a salir a conseguirlo para mi. Que puedo comprarme la mejor lencería  sabiendo que alguien la va a disfrutar, que alguien va a excitarse al recordarme dentro de ella.
Voy por un camino sin retorno, al que no le falta nada, y le sobran ganas, deseos y pasión, en el que no existe la palabra pudor y en el que hasta hoy puedo asegurar, tampoco existe el NO como respuesta. Todo es válido entre los dos. Todo es hermoso, completamente hermoso.
Un año desde la primera vez que me desnudé en cuerpo y alma para él. Y aunque al principio todo fue confuso y el caos se hizo presente en mi vida, perfecta y totalmente organizada, donde sólo había lugar para ciertos estereotipos "serás esposa, madre, hija", de a poco, y muy lentamente, todo fue encausándose, y entendí que en la vida no todo es blanco o negro, que existen los matices, y que también están buenos, si uno sabe adaptarse a ellos y principalmente disfrutarlos.
Por eso hoy que me siento más hermosa que nunca, miro hacia atrás y siento una pena muy profunda al recordarme llorando e ignorada. Soy consciente que las cosas deberían haber sido distintas, que lo más lógico sería haber encontrado en Mario el motivo de esta felicidad, pero no fue asi, y sabe dios que lo intenté, y mucho. Asi que hoy ratifico una vez más mi desición, si fue o no la correcta dependerá de la visión de cada una de las personas que hoy esté leyendo esta historia. A mi vida le devolvió la alegría, y despertó a la mujer que hace tiempo yacía en mi, olvidada y completamente sola. Entonces que venga alguien ahora a decirme si ese no es un motivo más que suficiente. Lo es, por supuesto que lo es. Salud!


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