miércoles, 28 de septiembre de 2011

Darse cuenta

Al releer mi primer entrada, reconozco una vez más, lo patético que es mi matrimonio.
Es que lo único que busco es una respuesta a esta cuestión: A DONDE SE FUE LA CALENTURA??, porque alguna vez existió. Y ya se que la rutina, el trabajo, los problemas, el paso del tiempo y demás apagan hasta la llama más voraz, pero yo ni siquiera tengo sexo rutinario, ese que llega con suerte el sábado a la noche después que los chicos se durmieron, y seamos francos, tampoco pasó tanto tiempo, hace sólo seis años que compartimos nuestros días, y nuestras noches por supuesto, aunque al dormir cada uno mire en diferentes direcciones.
Es cierto que si yo "lo busco" no soy rechazada, él está, ahí, pasivamente, todo para mi. Pero por que debe ser siempre así? Por que nunca tengo una erección esperándome en la cama? Por que debo generarla yo? Y la realidad es que ya no quiero ser yo la que busca, la que propone, me cansé, simplemente eso, me cansé de esperar caricias nocturnas que nunca llegan, una mirada lasciva, o un abrazo que me estremezca.
En casa solo hay besos a la deriva, algún que otro mimo al pasar, un "que linda está mamá" cuando vamos a algún lado, pero nada más. Ya no quiero sentirme incogible, quiero sentirme deseada, quiero ver en una mirada masculina la necesidad de cogerme por horas.
Y trato de encontrar motivos a este desinterés, inclusive lo observo, sin que el lo sepa claro, trato de encontrarlo "in fraganti" viendo pornografía, o en alguna conversación caliente por chat, pero no, no hay indicios de que tenga actividad sexual, ni siquiera con él mismo.
Yo se que en gran parte esto surge de la pérdida de su madre, hace tres años atrás, a raíz de una maldita enfermedad. Nadie puede sufrir una pérdida así y resultar ileso. Pero cuanto dura el duelo? Hasta cuando? Y aún así, como ya lo dije, antes de que ocurra este horrible acontecimiento en su vida, tampoco era todo un semental. Aun recuerdo cuando en plena luna de miel, y ante mi reclamo por el escaso sexo que estábamos teniendo me dijo que "ahora estábamos casados y teníamos toda la vida y todo el tiempo de mundo por delante para poder hacerlo". Es muy triste realmente.
Como sea, yo me casé para toda la vida, sabiendo que mi fidelidad sería absoluta, porque no existe en mí la más remota posibilidad de estar con otra persona, pero tengo 32 años y me rehúso a tener un matrimonio sin sexo, a vivir con esta angustia, a sentirme fea por el simple hecho de que el hombre que tengo al lado no me desee, no me haga sentir viva. No quiero conformarme, nunca lo hice, la resignación es algo que no acepto, y menos en este caso, pero sinceramente no le encuentro solución a este problema, necesito el calor que me falta en mi cama, necesito al hombre que me haga vibrar, que me haga sentir la mujer sensual que sé que fui y puedo volver a ser. Me doy cuenta, que esto no puede seguir asi. No nos conduce a ningún lado.

2 comentarios:

  1. Siento que tus palabras las escribo yo... que salen de mi... que suerte has tenido al re-encontrarte con Juan. Quiero un Juan en mi vida que me haga vibrar como a tí... cansada de la rutina, de una espera de pasión, de un rechazo (a mi si me han rechazado cuando lo busco) de un "estoy cansado" "ahora no" . Dudando de mi, si el fuego que siento por dentro estaba mal... si, estaba mal ahora lo sé, pero mal aprovechado! Tuve un amante, nada especial, pero desde aquél día me ví al espejo y me encontré tan hermosa, tan guapa, tan deseada, que no dudo de mi ningún instante... casualmente cuando me decidí en dejar a mi marido, aún con el dolor que le causaría a mis dos hijas. Algo pasó en él, que me vió tan segura de mi, tan decidida en dejarlo y se dio cuenta que si hay gente que voltea a verme, que empezaron hombres a buscarme. Y como si una magia apareciera, la pasión le llegó, y si, empieza, después de 10 años a hacerme vibrar.... el fuego apagado en él ahora lo encuentro. Es un momento bueno ahora. Pero sigo pensando, en que quiero encontrarme a un Juan... No tu Juan claro, mi Juan, que me recuerde el fuego de la vida. Porque aprendí que lo único que hay en esta vida es ser feliz. Te seguiré leyendo...
    Luna

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    1. Querida Luna, gracias por leerme y por sincerarte en este espacio que tantas veces me ha ayudado a liberar mi angustia contenida, a sentirme un poco menos sola. Supongo y espero que en la vida haya muchos "Juanes" para todas aquellas que lo necesitemos y para hacernos olvidar aunque más no sea por unos instantes, lo triste que podemos sentirnos a veces y asi devolvernos a la mujer que alguna vez supimos ser. No tengo idea hasta donde llegaré ni cuánto durará esta historia con mi Juan, sólo espero que el final no esté cerca, porque realmente su presencia me hace muy feliz.
      Es interesante el giro inesperado que dió tu relación conyugal, significa que no todo está perdido, entonces, asi que a disfrutarlo!
      Estamos en contacto, cariños!
      Paula

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