miércoles, 19 de octubre de 2011

Dios mio!!

Y si, es lo único que no puedo dejar de exclamar cada vez que pienso en nuestro encuentro. Si bien es verdad que uno de los mandamientos dice que no usarás su nombre en vano, creo, si mal no recuerdo, hay otro que habla sobre la fidelidad en el matrimonio... Ups! dos faltas! perdóneme padre, he pecado! pero que bueno estuvo!!!! Que feliz me siento, tan feliz que todo el tiempo me autoconvenzo que no le estoy haciendo mal a nadie, simplemente me dí un gustito por así llamarlo, me hice un mimo... lo escribo y no puedo evitar que una sonrisa procaz se dibuje en mi cara.
Nuestras ganas de besarnos quedó expuesta ni bien cerró la puerta y quedamos solos. Necesitaba esos besos, necesitaba encontrarme con dos manos apresuradas por tocarme, por sentirme. Deseaba que me dijeran al oído todas y cada una de las palabras que murmuró. Por primera vez en mucho tiempo me sentí la más hermosa, la más puta, la más deseada. Ese hombre que estaba ahí, mirándome fijo, sin hablar, sin despegar sus ojos de los mios, lo que más deseaba en ese momento era cogerme, y a mi me resultaba tan extraña esa sensación. Hace tanto que no me siento cogible, pasó tanto tiempo desde la última vez que la sola proximidad de un hombre me aceleró el pulso, me entrecortó la respiración, que realmente viví cada instante plenamente, sin pensar en las posibles consecuencias, sin tener siquiera, una cuota mínima de culpa.
Y me sentí muy bien, maravillosamente bien, y me quedé con ganas de más, me había olvidado lo hermoso que son sus besos, y lo sencillo que es entendernos y saber a la perfección que necesita cada uno. Nos merecemos un encuentro más, nos merecemos vivir ese momento en el que venimos pensando hace casi diez años.
 Y después que? después se terminó para mi, no voy a tener un amante, no voy a llenar mis días de tensión, no voy a exponerme a tener que lidiar con las ganas de verlo, esto no se tiene que transformar en una necesidad, de igual manera ya habrá tiempo de pensar en eso.
 Por ahora, y ante su pregunta de "Cúando te voy a tener desnuda y en la cama para mi?", sólo me interesa la respuesta que le dí " Muy pronto". Y hacia allá vamos...

2 comentarios:

  1. Querida Paula María,

    Tu historia me ha conmovido profundamente. Alguna vez pasé por un período similar en mi vida. Te escribe una mujer que es el otro lado de la moneda. Una mujer infiel desde los 8 años. Me gustaría mucho que vieras las cosas desde otra perspectiva.

    La vida es lo que es, no lo que "debería". Me gustaría que vieras más allá de la culpa, y que te des cuenta, que en el fondo lo haces por el instinto de supervivencia.

    Yo también tengo un blog donde narro toda mi historia.
    Me encantaría compartirlo contigo para que veas que por muy retorcido que parezca, la infidelidad es fuente de grandes satisfacciones.

    Un abrazo con mucho cariño desde México.

    Ale

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  2. Hola Ale, gracias por leerme y principalmente por dejar un comentario. Lo esperaba, más que nada porque no puedo hablar sobre este tema con nadie, no hay persona en mi núcleo que pueda llegar a entender mi obrar ni mucho menos, aceptarlo.
    Quisiera leer tu blog, te envío DM por twitter asi permanecemos en contacto. Un placer haberte encontrado! Cariños,
    Paula

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